Barbados
De origen volcánico, es la más oriental de las islas del Caribe y forma parte de las Pequeñas Antillas. Sus suelos fértiles y el clima tropical lluvioso favorecen el cultivo de la caña de azúcar, realizado con técnicas intensivas de rotación con otros cultivos, algodón y maÃz.
En el Caribe, cada isla es un mundo aparte. Y, en esta geografÃa que parece haber sido creada expresamente para disfrutar de un crucero bajo el sol de los trópicos, Barbados es uno de esos mundos, totalmente entregado al turismo, pero a la vez bien auténtico.
Para los norteamericanos y los ingleses es una de las reinas caribeñas.Su capital fue uno de los principales puertos atlánticos del imperio británico y uno de los destinos regulares del avión supersónico franco-inglés Concorde.
Mucho menos conocida desde estas latitudes, hace pocos meses la isla se convirtió en una de las mejores opciones para conocer el Caribe anglosajón partiendo de Buenos Aires, gracias a una nueva y fácil combinación de vuelos vÃa Brasil (y sin visa). Este mundo de bolsillo está hecho a la vez de playas y cultura, de buenas mesas y música, de naturaleza y deportes, de experiencias nuevas y tragos. ¿Como en el resto del Caribe? Como en el resto del Caribe, pero con algunos toques propios que hacen la diferencia.
The bajan experience
En Barbados se puede abordar un submarino y explorar el arrecife de coral de las costas; también es posible perderse en los montes del interior para avistar monos verdes; explorar cuevas de estalactitas; asistir a un partido de cricket como en un campus inglés o simplemente conocer el lugar donde se destiló ron por primera vez en la historia. Los vuelos permiten pasar una semana entera, de sábado a sábado, el tiempo justo para disfrutar a pleno de un mundo tan pequeño como intenso.
Los nativos lo llaman The bajan experience : en su idioma local, que nació del mestizaje del inglés y las lenguas africanas. el término bajan designa todo lo autóctono, desde la gente y su lengua hasta su cocina o estilo de vida. Los ingleses también llamaron a la isla Little Britain, o el diamante más brillante de su corona. Los primeros colonos llegaron a Barbados en 1627 y, a diferencia de la mayorÃa del Caribe, desde entonces el territorio nunca cambió de manos.
Aquellos primeros colonos eran ingleses pobres a quienes se les habÃa prometido tierra a cambio de trabajo, para desmontar la selva tropical y preparar campos de cultivo. Sin embargo, pocos pudieron reclamar lo que les correspondÃa, diezmados a causa del clima y las enfermedades tropicales. Anthony Hunte, descendiente de uno de los pocos colonos originales, construyó un jardÃn abierto al turismo en las partes altas -con todas las reglas del gardening inglés- y recuerda que sus antepasados llegaron aquà para trabajar en los campos de caña de azúcar, la principal actividad y fuente de riqueza hasta la era del turismo.
Era sin embargo una riqueza mal repartida, ya que -como en el resto de las Américas-Barbados recibió muchos esclavos durante los siglos XVII y XVIII. En 1684 habÃa una proporción de tres esclavos africanos por cada inglés. Con el paso del tiempo la proporción se incrementó y hoy más del 90% de los barbadenses tienen orÃgenes africanos. La plantocracia, esa minorÃa blanca que formaba la aristocracia de las plantaciones de caña, prosperó hasta 1816 cuando una revuelta liderada por el esclavo Bussa llevó a la abolición de la esclavitud en 1834. La estatua de Bussa domina hoy una de las rotondas de mayor circulación del sur de la isla.
Como en cualquier tierra de impregnación británica, aquà se maneja a la izquierda y se cuenta en pies, pulgadas y millas. La independencia en 1966 no cambió para nada estas costumbres y mucho menos la afición de los isleños al cricket y al polo. Pero hay rasgos muy genuinos, muy bajans, como los que se pueden descubrir perdiéndose en la multitud de parejas un viernes o sábado por la noche en la playa de Oistins. Los campesinos vienen para bailar calipso de los años 50 y 60 mientras sus hijos se aglutinan un poco más lejos en torno de enormes parlantes que difunden rap, reggae y, por supuesto, los temas de la cantante pop Rihanna, la niña prodigio de la isla. No hay un isleño que no le tenga cariño y evoque una y otra vez esa noche de 2008, cuando ganó un Grammy y lo festejó diciendo: Barbados, we got one! La cantante es toda una embajadora para esta pequeña población que no supera los 300.000 habitantes.
Fachadas victorianas
A la medida del paÃs, la capital se concentra alrededor del Careenage, el estuario de un pequeño rÃo que sirvió de puerto y luego de dique de carenado de los barcos. Como en otras ciudades portuarias, los almacenes y hangares fueron reconvertidos al turismo, y hoy son tiendas y restaurantes rebosantes de actividad y colores. El Careenage es donde late el corazón mismo de Bridgetown, con sus dos puentes (de ahà el nombre), un arco que conmemora la independencia del paÃs, un monumento al almirante Nelson (el infaltable toque inglés) y varios edificios públicos.
El paseo sigue por Broad Street, donde los edificios victorianos conservan su fachadas, pero fueron transformados en shoppings libres de impuestos. No hay que olvidar el pasaporte cuando se va de compras por el centro de Bridgetown, ya que los descuentos para turistas se realizan en el acto. Hay que entrenarse un poco, sin embargo, para leer los precios por partida triple: en dólar de Barbados, en dólar de Barbados sin impuestos y en dólares norteamericanos sin impuestos.
El souvenir más popular es el ron, por supuesto, aunque el color del agua que cada viajero se lleva grabado en la retina lo supera ampliamente. También hay que llevarse a casa una artesanÃa en forma de pez volador, premio consuelo para quienes no los hayan visto durante los paseos en barco a lo largo de las costas de la isla. Este pez figura en el logo oficial de Barbados, aunque bien podrÃan estar también las tortugas que abundan en las aguas de los arrecifes de coral y que se puede ver nadando cerca de las playas. También podrÃa ser un pirata, en recuerdo al pasado de Barbados y su presente, ya que la isla sirvió de decorado para la seguidilla de pelÃculas de Disney Piratas del Caribe.
Manuel de Casas, un venezolano que reside desde hace 16 años en Barbados y vive a la vez como traductor público y músico, lo resume recordando que Barbados es todo un mundo, chico, pero con tanto para ofrecer que siempre hay un buen motivo para volver.
A NADAR, QUE SE ESCAPA LA TORTUGA
En Florida, la Riviera Maya o Jamaica se puede nadar con delfines, una experiencia increÃble. Igualmente increÃble es nadar con tortugas en la costa de Barbados. ?Se sale en catamarán desde el puerto de Bridgetown para navegar a lo largo de la costa oeste, la más protegida de los vientos que soplan desde el Atlántico. En algún punto del recorrido, no lejos de la playa, el capitán detiene el barco e invita a sus pasajeros a tirarse al agua. Decenas de tortugas marinas esperan en busca de comida (aquà está el truco). Como las tortugas están ávidas por comer es recomendable no tratar de tocarlas, porque pueden llegar a mordisquear los dedos. Pero es toda una experiencia verlas nadar y rodear a los humanos, pasando entre las piernas, rozando los pies o deslizándose debajo de ellos. El barco provee todo chaleco flotante, máscara y snorkel. También el almuerzo a bordo, con platos tÃpicos de la isla. Las tortugas marinas están protegidas en todo el área de Barbados y desde hace años su población está creciendo. De hecho se ven de varios tamaños cuando se nada con ellas.
Entre las numerosas empresas que ofrecen esta excursión embarcada, Tiami tiene sus catamaranes en el puerto de Bridgetown. El barco sale a las 10 y regresa a las 15. La salida cuesta US$ 90 por persona (media tarifa para menores de 12 años).
Más datos en www.funbarbados.com/Tours/tiami.cfm
Para tener en cuenta
La corriente eléctrica es de 115 / 230V. Hay que prever adaptadores para los enchufes.
El clima es tropical con muchas lluvias. La temporada de lluvia es de junio a octubre (hay riesgo de huracanes, aunque mucho menos que en otras islas del Caribe porque Barbados está alejada del arco de las Pequeñas Antillas).
El idioma oficial es el inglés, pero el castellano es enseñado en las escuelas y bastante bien difundido.
La Argentina está representada en Barbados a través de su embajada en Trinidad y Tobago. A su vez Barbados tiene su representación en la Argentina a través de su embajada en Caracas, Venezuela.
UN PAR DE LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO
No es el submarino amarillo, aunque sea la comparación más común que se escucha al embarcar para este tour.
El Atlantis es una nave que permite sumergirse a más de 40 metros, para explorar el fondo de la plataforma coralina de la costa..
Transcurridos los primeros minutos expectantes se pasa del ambiente pelÃcula de acción al atractivo mundo submarino que aparece por las numerosas ventanas a ambos lados de la nave. Se ven bancos de peces, tortugas que buscan comida en el fondo del arrecife, muchos peces de colores y hasta el naufragio de un barco. Un buen consejo: tratar de entrar entre los primeros al submarino para sentarse cerca del piloto. Además de ver la maquinaria del sumergible, se puede disfrutar de la vista adicional de su ventana.
La empresa se llama Atlantis Submarines.
La salida cuesta US$ 140 para los mayores y 52 para los chicos.
Se zarpa en barco desde el puerto de Bridgetown y la actividad dura unas dos horas.
También hay salidas nocturnas.
DESTILERÃAS PARA EL TOUR DE COPAS
Las chattel houses son las casas tradicionales, construcciones de madera con techos de chapa en la isla. Generalmente están pintadas de color pastel, lo que agrega más alegrÃa y dulzura a los paisajes ya de por sà coloridos de la exuberante Barbados.
En el borde de la ruta, los rhum shops o bares donde se toma ron o cerveza están construidos de la misma manera, pero con colores más vivos (generalmente los colores de una marca).Los rojos y dorados son los de Mount Gay, la destilerÃa más antigua del mundo, ya que aquà se inventó el ron. Está muy cerca del centro de Bridgetown, todavÃa en las mismas instalaciones que tenÃa en el siglo XVIII. Su nombre viene de sir John Gay Alleyne, que estuvo a cargo del establecimiento a partir de 1747. Pero la empresa existÃa mucho antes y está documentada desde 1703, lo que la convierte en la más antigua del Caribe.
La planta de embotellado fue preparada con microcine, sala de degustación y un pequeño museo para conocer la historia de la bebida y su lugar en la economÃa isleña. Mount Gay produce varias clases de ron, según el color, el añejamiento y las aromatizaciones. Se dice que es el más popular y se puede pedir en más de 1500 rhum shops. Se puede visitar de 9 a 17 todos los dÃas, y la entrada para una visita tradicional de 45 minutos cuesta US$ 7 (los chicos no pagan). Hay también visitas llamadas cocktails tours, que duran dos horas y cuestan US$ 35 (no se aceptan niños). Más datos: www.mountgayrum.com
Otra destilerÃa que se visita es la de Saint Nicholas Abbey, que tiene de abadÃa sólo el nombre. A diferencia de Mount Gay se puede ver todo el proceso de fabricación, desde el corte de la caña hasta el etiquetado de las botellas.
Al mismo tiempo se puede conocer su arquitectura, ya que se trata de uno de los pocos edificios de estilo jacobino que perduraron en el continente americano (hay otro en Barbados y un tercero en Virginia, Estados Unidos). El edificio fue construido entre 1650 y 1660, y su nombre proviene de uno de los primeros propietarios de la plantación, George Nicholas, en el siglo XVIII. La plantación de caña de Saint Nicholas funciona desde 1640 y en la actualidad sigue ocupando más de 200 hectáreas, la mitad destinada a la producción de ron.
Saint Nicholas Abbey está abierta de domingo a viernes, de 10 a 15.30. www.stnicholasabbey.com
EXPERIENCIA SUPERSÓNICA
Barbados tiene más que playa para ofrecer. Una de las propuestas más originales es el museo dedicado al Concorde, el avión supersónico franco-inglés que operó entre 1960 y 2003.
British Airways tenÃa una ruta entre Londres y Barbados, y fue asà que cuando el avión dejó de volar, el gobierno de la isla compró uno para construir un museo.
Fue el avión comercial más rápido de todos los tiempos; tan rápido, que salÃa de Londres a las 9 y llegaba a la isla a las 8.50… ¡de la misma mañana! Gracias, claro, al viejo truco de los husos horarios, como si fuese una novela de Julio Verne.
El museo abre, de 9 a 18, todos los dÃas. La entrada cuesta US$ 17,5. www.barbadosconcorde.com
OTROS IMPERDIBLES DE UNA ISLA CON MUCHOS TESOROS
Noches agitadas.
En las noches de fin de semana, en la playa de Oistins, en el sur de la isla, se organizan bailes de calipso. Los isleños vienen de todas partes para comer, pasear, comprar artesanÃas y, por supuesto, bailar. La movida nocturna sigue en St. Lawrence Gap, una calle estrecha donde se concentran bares y clubes, y donde los turistas ingleses recrean un ambiente como en Ibiza.
Música en vivo.
En la isla hay varias cena shows. Las dos más importantes son las de Harbour Lights y The Plantation. Ofrecen música en vivo y shows de folklore. Muchos de los artistas comparten su tiempo entre uno y otro. Además de steel bands y canciones hay bailadores de limbo, acrobacias de stiltmen (zancos) y un conjunto de tuk, música nativa que se toca con una flautita y tambores.
De compras.
El centro de Bridgetown -y especialmente la calle Broad- está lleno de negocios, farmacias y centros comerciales. The Cave Sheppherd es uno de los más grandes y con el mayor surtido: desde ropa hasta libros. No hay que olvidar el pasaporte para poder comprar sin impuestos.
Estalactitas y estalagmitas.
En el centro de la isla se pueden visitar las cuevas de Harrison, un complejo de galerÃas y túneles subterráneos donde el agua forma calcificaciones en drapeado, estalactitas y estalagmitas. La visita se realiza a bordo de un vehÃculo eléctrico. En el predio de la cueva hay ejemplares de ficus barbudos, cuyas raÃces aéreas parecen barbas. El explorador portugués Pedro Campos dio el nombre de Barbados a la isla en 1536 cuando vio estos árboles.
Festival.
Cada año se celebra el Festival de Crop Over, versión local del Carnaval. La fiesta se realizaba originalmente cuando finalizaba la cosecha de la caña, de ahà su nombre. Este año se celebrará el ultimo fin de semana de Julio
Museo.
La casa de George Washington recuerda que el prócer norteamericano estuvo en Barbados durante su juventud. Y fue de hecho su único viaje fuera del territorio de Estados Unidos. La casa fue transformada en museo.
Sinagoga.
Bridgetown tiene la más antigua sinagoga del Caribe. Su origen se remonta a 1654, cuando una comunidad de judÃos expulsados de Recife se instaló aquà y contribuyó en buena medida en hacer de Barbados el mayor productor de azúcar del mundo en el siglo XVIII.
turismo en barbados,
Rihanna Promociona Barbados ,es embajadora turistica de su Pais!!
La Perla del Caribe !!
Cropover 2010 !! fiesta !!!
Video Oficial de Turismo en Barbados !!
